viernes 14 de enero de 2011

Días de blogs y zombis (David Millán)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Días de blogs y zombis
  • Autor: David Millán
  • Género: Relato breve / Humor
  • Número de páginas: No disponible
  • Precio: No disponible
  • Valoración de Crítica Literaria: 7
EL APOCALIPSIS SEGÚN DAVID MILLÁN

Que David Millán está condenadamente loco es algo que varios de sus lectores ya conocíamos. Que sus momentos de lucidez se reducen a sus brillantes artículos de opinión en Hispalibertas, también. Que es el hijo no reconocido de Fernando Arrabal... pues venga, por qué no. Que el secreto de su éxito se basa en aporrear el teclado del ordenador después de una noche de juerga etílica, cual Jackie Chan literario... Pues sí, también lo sabíamos, para qué nos vamos a engañar (sólo así se explicarían las maravillosas Crónicas de Atlantidavid y la no menos fantástica trilogía papanoelense). Pero lo que no sabíamos era que tenía la capacidad de predecir el Apocalipsis y, sobre todo, que fuera capaz de plasmarlo en algo más de treinta páginas. Porque David Millán, novelista amateur y padrino de Crítica Literaria, ha vuelto a demostrarnos que es capaz de liarse la manta a la cabeza y arrasar con todo lo que encuentra a su paso. Y si eso lo hace arracándole una carcajada al lector, pues mejor todavía.
La nueva propuesta con la que el autor catalán nos invita a empezar el año viene bajo la forma del desquiciante relato Días de blogs y zombis. Con un cuento que tiene mucho de ensayo periodístico, David nos sumerge en un mundo al borde del caos en el que los zombies pululan por doquier (no sé que pasa últimamente, que los muertos andan como revolucionados... será cosa de la crisis ésa...) y los supervivientes se ven obligados a vivir como buenamente pueden. Tal es el caso de Ismael Loring (no confundir con el padre Loring, el sacerdote más marchoso del momento), bloguero que, en el cenit de su carrera, aprovecha la oportunidad que le brinda el Holocausto para escribir un libro. Las disparatadas reflexiones de monseiur Loring y su frustración ante lo que considera una misión imposible, son los principales ejes del relato.
Evidentemente, el lector no contará únicamente con la compañía de Ismael durante la lectura. A lo largo de nuestro periplo, nos encontraremos con los más extravagantes personajes. Tal es el caso de Sebas, el orondo dueño del estanco de la esquina que, pese al desastre, todavía mantiene en sus puertas el cartel de Abierto; o las Hermanas del Spam, una antiquísima orden religiosa que predica entre sus fieles la inminente llegada del fin del mundo... saturando su correo electrónico con mensajes no deseados. Profesores de Secundaria con muy malas pulgas, escritores daneses con ganas de emular a Dan Brown y góticos con serios problemas de personalidad, compondrán el resto de un histriónico elenco ya considerado marca de la casa.
Con Días de blogs... David parodia sin piedad a esas (a veces) incómodas modas que vienen y van (en este caso, el "boom" zombie); critica a esa nueva sociedad de la información que ha surgido gracias a las redes sociales, MySpace, Blogspot y vaya usted a saber cuál más, centrándose en esos "poderosos" gurús que han hecho de internet su forma de vida; se cachondea de la derecha española más rancia, una constante en casi todos sus trabajos; descabeza a los grandes escritores que, precisamente, lo último que quieren es escribir; y por último, se parodia a sí mismo en la figura de Ismael Loring, ese aprendiz de escritor al que le cuesta horrores sentarse ante el escritorio. En definitiva, David, webmaster de primera hora, periodista digital, bloguero profesional y miembro honorario de los Caballeros Masónicos del Vaticano, se burla de un mundo que conoce muy bien.
El relato entero es un despropósito de pies a cabeza. Es un sketch en el que lo que menos importa es la trama. Es una mortadelada digna de Javier Fesser... Porque pese a que los relatos de David Millán no están a la altura de sus libros, sí tienen ese toque absurdo y surrealista que lo han convertido en un clásico de Crítica Literaria. Ya lo decíamos al comienzo. David Millán está rematadamente loco. Pero es un loco al que merece la pena acercarse... y dejar pasar las horas escuchando sus desvaríos. David Millán está loco, sí. Pero los locos, al igual que los niños y los borrachos, también dicen la verdad. Bendito sea.

sábado 6 de febrero de 2010

Los anarcoqueses del Kilimanjaro (David Millán)

Tras la derrota de la masonería gnóstica a manos del profesor Semeva Labola y compañía, Atlantidavid se ha convertido en el mayor baluarte de defensa que haya tenido el cristianismo desde los tiempos de los emperadores romanos y el arroz con leche. Sin embargo, la última batalla todavía está por librarse. Nuevos enemigos conspiran contra el nuevo orden y acechan en la oscuridad. Aprovechando la desbandada de las tropas de Felipito "El apóstata", los anarcoqueses del Kilimanjaro han desembarcado en las costas del continente. Su objetivo: destruir cualquier símbolo de autoridad e imponer un estado de excepción en el que la fiesta y el desmelene se prolonguen hasta "las mil y una discotecas".
Mientras tanto, Paco Pepper de la Serna, el que fuera el improvisado líder de la resistencia antimasónica, agoniza en la cama de un hospital mientras recibe la visita de dos viejos amigos: el dios Neptuno, monarca de los Siete Mares y agente literario de ocasión; y Nancy la sirenita travesti más descocada y dicharrachera de la Costa Brava y las playas de Tenerife.
Sin embargo, y pese a los cuidados de Nancy, Pepper de la Serna termina haciendo las maletas y marchándose al otro mundo. Después de haber sido llevado hasta las puertas del Cielo por un grupo de ángeles sacados de un catálogo de Benetton y conocer a San Burundiano de Siles, el patrón de los viajes en el tiempo, Pepper es informado por el mismísimo Jesucristo de la amenaza que se cierne sobre Atlantidavid. El futuro del país está en manos del excéntrico profesor Labola, y Pepper debe volver a la Tierra para protegerle. Pero ambos deberán tener mucho cuidado, pues los anarcoqueses ya se han infiltrado en las altas esferas del Gobierno y planean un golpe de Estado. De hecho, se cree que Carlos Pantojo, presidente del Banco de Atlantidavid y codescubridor del continente, es uno de los principales líderes que conspiran contra la legalidad atlantidavidiana.
Del mismo modo que había ocurrido en Crónicas de Atlantidavid, Los anarcoqueses del Kilimanjaro es una novela alocada y surrealista en la que lo absurdo está a la vuelta de la esquina. A lo largo del libro, nos encontraremos con momentos verdaderamente hilarantes, como ese en el que Moisés (sí, el de Charlton Heston) trata de separar las aguas de un lago mientras adquiere la fisonomía de Son Goku; o ese otro en el que San Burundiano viaja a los años 80 y mata accidentalmente a su homónimo con hombreras, provocando una paradoja de tres pares de narices, digna de compararse con las de Regreso al futuro ("No, esto sigue siendo Hill Valley. Pero no creo que el infierno sea mucho peor").
La incombustible verborrea de David (al más puro estilo Groucho Marx) hace que no podamos leer más de dos líneas sin partirnos de risa. En apenas 165 páginas, David arrasa literalmente con todo, y de su mirada desintegradora no se salva ni Cristo. El tono gamberro y disparatado de la narración recuerda al de una peli de Javier Fesser (El milagro de P. Tinto) o al de un tebeo de Mortadelo y Filemón, pasando por un capítulo de South Park y las locuras del grupo Els Joglars. Es imposible buscarle pies y cabeza al texto, y menos aun cuando tenemos que detenernos cada dos por tres para coger aire tras cada carcajada. Mención especial merecen los últimos capítulos, los cuales vienen a contarnos una retrospectiva de la historia bíblica en la que, por supuesto, los anarcoqueses se convierten en los protagonistas absolutos de la función, contándose en su haber maldades como la construcción de la Torre de Babel o la fabricación de la bomba atómica (esta última, cómo no, conseguida gracias a la labor de los servicios secretos del Vaticano).
No obstante, el principal defecto que le veo al libro es que el peso de la narración recae en las "idas de olla" del autor y no en la propia historia. En ese sentido, Crónicas de Atlantidavid me pareció mucho mejor lograda. Para muestra, un botón: y es que no conocemos el verdadero alcance de la amenaza anarcoquesa hasta casi el último tramo de la novela, cuando tal vez lo mejor hubiera sido presentar a los rivales de Pepper desde el primer momento. Esta situación hace que el lector se sienta un poco desorientado ante lo que ocurre, mientras observa como una sucesión de extravagantes personajes (verdadera carne de psiquiátrico) se dedica a hacer de las suyas a lo largo y ancho del libro. En tal caso, creo que leer a Los anarcoqueses... es como asistir a la proyección de una película de Martes y Trece, en la que los gags son más importantes que el guión.
Pese a todo, Los anarcoqueses... cumple con lo que promete. El buen rato que pasas leyendo la novela no te lo quita nadie (reconozco que hubo momentos en los que me salieron puros lagrimones de risa) y su lectura bien merecería recetarse en las farmacias como un tónico contra el mal humor (¡Jesús, qué cursi!). Pero la locura atlantidavidiana no termina aquí, pues el tándem Atlantidavid-Anarcoqueses se completará con Guatepeore, Guatepeore, la última parte de la trilogía en la que, por cierto, aparece un oso polar parlante. Así que preparaos para la tercera entrega porque la cosa promete.
Muy recomendable.

martes 26 de enero de 2010

Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados

Ahora que José Antonio Labordeta vuelve a estar de actualidad —le han concedido la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y están en trámites de investirle doctor honoris causa— y que Ediciones B ha tenido la feliz idea de publicar su última obra literaria en edición de bolsillo, he aprovechado para ponerme al día y leer sus Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados. El título es largo (demasiado largo para mi gusto), pero tiene la virtud de resumir a la perfección lo que el lector va a encontrar en sus 238 páginas. Algo parecido ocurría con los Ocho años de Gobierno: una visión personal de España de José María Aznar. El título llegaba hasta Lima, pero no hacía falta tener conocimientos avanzados de politología para presentir lo que uno iba a descubrir en su interior.

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viernes 22 de enero de 2010

Crónicas de Atlantidavid (David Millán)


La Iglesia es católica, apostólica y del Atlético de Madrid.
David Millán, Papá Noel de las Galaxias

Tratar de resumir estas Crónicas de Atlantidavid es una tarea casi imposible. Esto no se debe a que el argumento esté mal planteado o tenga algunas lagunas. En absoluto. La trama está tan diabólica y deliciosamente urdida, que incluso aquellos que nunca se hayan acercado a la obra de David Millán no tendrán más remedio que quitarse el sombrero y entusiasmarse con la narración. Como diría aquel: "Esto es así aquí y en la China Popular". Y es que leyendo a nuestro amigo David, uno no puede evitar marcharse al bar de la esquina y pedir una ración de antibióticos al ajillo. En Crónicas de Atlantidavid no hay sitio para la coherencia, siendo ésta sustituida por un sensacional y fresco sentido del humor, casi sacado de una buena pelicula de los Hermanos Marx.
La historia es la siguiente: Estamos en lo albores del siglo XXI y la civilización occdidental (así como una buena parte del mundo mundial) se encuentra al borde del colapso. La humanidad entera agoniza. La "Gran sequía mental" ha provocado que la gente aparque los libros y se recree viendo por televisión la vigésima edición de Gran Hermano. "Sólo un milagro puede salvarnos" dicen los científicos. Todo depende del intrépido David Alkyxx, antiguo lobo de mar, al que se le ha metido en la cabeza la idea de emular a Cristóbal Colón y descubrir un nuevo continente. Tras proceder al reclutamiento de su disparatada tripulación (formada por Carlos Pantojo, un tierno e inteligente chaval de doce años; y Anita Desmoines, su novia de veintiséis), el navío de Alkyxx se echa a la mar, llegando a sufrir las inclemencias meteorológicas de rigor y un encuentro con el todopoderoso rey Neptuno, monarca de los Siete Mares y parte de Los Monegros.
Contra todo pronóstico, nuestros héroes descubren la maravillosa tierra de Atlantidavid, un territorio inhóspito situado en la esquina del glopo terráqueo (ya sabéis, allí donde el diablo pega tres gritos y no se le escucha, tirando a la izquierda y luego girando a la derecha, muy cerca de la rosa de los vientos). Será a partir de este momento en el que comience la verdadera aventura, pues David y sus amigos tendrán que vérselas con los malvados masones gnósticos y sus hordas de motoristas heavys, los cuales se muestran contrarios a que semejante descubrimiento salga a la luz pública.
A continuación, y casi sin darnos tiempo a respirar, veremos desfilar ante nuestros ojos una sucesión de hechos surrealistas y divertidamente absurdos, que sin lugar a dudas, harán las delicias del lector. Para combatir a sus enemigos, Alkyxx y compañía contarán con la ayuda de Nancy, la sirenita travesti (sí, tal como suena); el Conde Friki, el vampiro más divertido y alocado de la Transilvania profunda; y el noble duque medieval Salustiano Botella de Champaña, sacrificado mayordomo de la corte neptuniana (es una larga historia...) y amante de la citada sirena. Junto a estos personajes, nos encontrarenos a Pepper de la Serna y al eminente profesor La Bola, representantes de la "Santísima y muy leal Iglesia vaticana", aliados de última hora y valientes compañeros de viaje.
La prosa terriblemente ágil de David terminará de ponernos en situación (no faltan las expresiones del bueno de Chiquito de La Calzada). Todo ello aderezado con situaciones imposibles y asombrosos viajes a través del espacio-tiempo que, desde luego, no podían faltar.
David, con un estilo muy cercano al de los escritores Adreu Martín y Jaume Ribera (Todos los detectives se llaman Flanagan, Flanagan de luxe...) nos plasma en este divertidísimo libro una descacharrante historia en la que el mundo entero parece estar patas arriba, y cuyo argumento se encuentra a mitad de camino entre una obra de Alex de La Iglesia (Plutón Verbenero) y una película de los inolvidables Fernando Esteso y Andrés Pajares, combinándolo todo con la genial Los visitantes... no nacieron ayer.
Diversión (¡muchísima diversión!), irreverencia y un punto de locura son las cartas de presentación de un libro más que recomendable.

domingo 17 de enero de 2010

¿Hay algún cerdo en la sala?


Espero que nadie se sienta aludido, pero Cerdos en la sala es precisamente el título de un libro que acabo de ver enlazado aquí.

¿De qué va el susodicho? No tengo ni la más remota idea. Pero como tiene buena pinta acabo de descargarlo. A ver si así salgo de dudas...

lunes 14 de enero de 2008

La imprenta de Bubok



Vía el blog de Bubok. Es como ver una ecografía de nuestros libros antes de nacer.

miércoles 10 de octubre de 2007

COMO VIVIR TRANQUILO EN EL PLANETA TIERRA



En e-booksgratis -como su propio nombre indica- no tenemos por costumbre recomendar libros "no gratuitos", pero toda regla tiene su excepción y este libro bien lo vale. La descripción deja bien claro que nos encontramos ante una obra cumbre, ante una revelación divina. Dice así: "ETE LIBRO ES PARA QUE SEPAS A QUE VINISTE A LA TIERRA Y QUE TE ESPERA DEPUES DE TERMINAR ESTA VIDA".

¿A qué estás esperando para hacerte con un ejemplar?

domingo 7 de octubre de 2007

Esto pasará pasado mañana


No importa cuáles sean los medios o la instrumentalidad que se use, la causa de la caída será el establecimiento sobre la tierra del QUINTO IMPERIO UNIVERSAL, el Reino de Dios bajo Cristo, a quien pertenece el derecho de entrar en poder. El cambio del reino quitado a la cuarta bestia y el cual durante su tiempo señalado fue "ordenado por Dios," al quinto reino bajo el Mesías, cuando llegue el tiempo oportuno, se describe por el Profeta en los siguientes términos: "Y he aquí que sobre las nubos del cielo venía uno semejante al Hijo del hombre, y vino al Anciano de días y lo trajeron delante de El. Y fuéle dado ( al Cristo, la Cabeza y el cuerpo ya completo), el dominio, y la gloria, y el reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirviesen. Su dominio es un dominio eterno que jamás pasará, y su reino, el que nunca será destruido." El ángel dio la siguiente interpretación: "Y el reino, y el dominio, y el Señorío de los reinos por debajo de todo el cielo, será dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán."- Da 7:13, 27
Extracto de El plan divino de las edades, de Charles Taze Russell.

Sobre el canibalismo y tal

Amigos: tras haber asistido en silencio a los agrios debates suscitados en Redliberal en torno al polémico asunto del canibalismo, recomiendo la esclarecedora lectura de este libro, cuyos ejes de abcisas y ordenadas giran en torno a tan peliagudo asunto. Si alguien se anima a ampliar la bibliografía sobre el tema tiene los comentarios del post a su disposición.

Els fornicadors de Cap de Creus, ahora en Youtube

domingo 30 de septiembre de 2007

Cartas á mis hijos, durante un viaje á los Estados Unidos

Cartas á mis hijos, durante un viaje á los Estados Unidos, Francia é ... Autor Guillaume Lobé: "f 2 ancianos 1 5 viejos I 5 jóvenes j _5 niños jC 2 viejas 5 jóvenes J Total22115 "

"2 idem idem idem y conocimientos 3 individuos de carácter respetable por moralidad 3 idem idem idem por bondad y talento natural 3 idem idem idem y talento músico 10 idem idem grosero y maneras ordinarias 1 idem idem trivial y grosero 2 idem idem fatuo 1 idem idem orijinalísimo 2 idem idem alocado 2 idem idem brusco 6 insignificante i i 1 idem idem malo i V 1 idem idem inmoral hipócrita 1 idem idem de la bella inocenc a de la infancia í fc 1 ft v 32 individuos s i "

La verdad es el libro tiene muy buena pinta, está repleto de pasajes hilarantes... Ojalá alguna editorial se anime a reeditarlo.

viernes 21 de septiembre de 2007

Enrique Castro, vuelve el hombre

Enrique Castro, además de un grandísimo amigo, es uno de los más eminentes bloggers de la blogocosa política hispana y uno de los más destacados activos del Partido Socialista Obrero Español. Yo -que soy de derechas desde mis tiempos de espermatozoide- no puedo dejar de reconocer que el abandono de su blog personal supuso un gran vacío en mis lecturas blogueras cotidianas. Hasta sopesé la idea de celebrar un referéndum en 2014 -solapado con el de Carod- para forzar su regreso por imperativo legal. Por suerte ya no va a hacer falta: Enrique ha vuelto al ruedo con un nuevo blog titulado La campaña electoral y, aunque en su subtítulo asegura que tiene fecha de caducidad, confiamos en que pronto recupere el gusanillo del posteo y que no consiga desengancharse.

Bienvenido una vez más, y suerte.



(Nota del autor: iba a subir este post en mi blog de política en Periodista Digital, pero como en estos momentos el sistema de publicación no rula aquí lo dejo. De todas formas, este no deja de ser un lugar apropiado. Al fin y a la postre, ¿quién sabe si en un futuro Enrique convertirá su blog en un libro? Ya se sabe que los caminos de Dios son inescrutables.)

jueves 20 de septiembre de 2007

miércoles 19 de septiembre de 2007

e-booksgratis o el moderno Prometeo te necesita

Amiga, la patria te reclama. Estamos buscando desesperadamente bibliotecarias que se ajusten a este perfil intelectual y humanístico. Si crees que eres una candidata adecuada por favor, haznos llegar tu currículum vitae más erudito a la siguiente dirección de correo electrónico.


Gracias y que cunda la cultura.


martes 18 de septiembre de 2007

Mejor que Educación para la Ciudadanía

Lo que viene a continuación es solo un breve extracto del Manual de urbanidad para jovencitas del siempre polémico Pierre Loüys (1870-1925), un texto que nos depara muchas sabias enseñanzas acerca del protocolo, el saber estar y las buenas maneras. Un manual indispensable para las respetables señoritas de ayer, hoy y siempre, que conviene tener al alcance de la mano, ya sea bajo el colchón, en la cómoda o el bidé.
No diga: “Mi coño.” Diga: “Mi corazón.”

No diga: “Tengo ganas de follar.” Diga: “Estoy nerviosa.”

No diga: “Acabo de correrme como una loca.” Diga: “Estoy algo fatigada.”

No diga: “Me corro.” Diga: “Vengo.”

No diga: “Cuando tenga pelos en el coño.” Diga: “Cuando sea mayor.”

No diga: “Prefiero la lengua a la polla.” Diga: “Sólo me gustan los placeres delicados.”

No diga: “Entre comidas sólo bebo semen.” Diga: “Tengo un régimen especial.”

No diga: “Tengo doce consoladores en mi cómoda.” Diga: “Nunca me aburro sola.”
Vía Me siento cómodo.